Por Javier MPA
El día que lo iban a matar, el concejal, se levantó a las 5:30 de la mañana. Siempre soñaba con árboles, la semana anterior había soñado que iba solo en un avión de papel de estaño que volaba sin tropezar por entre los almendros. Encendió la radio para informarse mientras preparaba el desayuno. Tras haber oído el tiempo y el tráfico abandonó su casa, fue justo en ese momento cuando anunciaron por la radio que le iban a matar.
Ya sabéis como termina este relato, con un tiro en la nuca y una exhaustiva descripción de sus sesos volando por los aires y la expresión de sus ojos y demás. Si uno va a la hemeroteca y se lee con paciencia los periódicos de la etapa Zapatero se dará cuenta de que está leyendo la auténtica crónica de una bomba anunciada. Ya sabemos que va a haber un muerto, ya sabíamos que iba a haber un muerto, ya ha habido tres muertos (incluyo al del cajero por supuesto). La buena noticia es que ahora el gobierno quiere devolver a la cárcel a De Juana, lo cabreante es que ha dicho que esa decisión se debe a que han cambiado las circunstancias. ¿Y si la justicia fuera independiente de las circunstancias electorales que rodean al presidente? Bueno correríamos el peligro de que el poder ejecutivo estuviera separado del judicial.
Hay a quien le enfadan mucho las críticas al proceso de paz porque es traicionar al gobierno en su lucha contra el terrorismo. A mí lo que me enfada es que el gobierno nos traicione a nosotros anteponiendo su poder a nuestra libertad. Un claro ejemplo es como el gobierno restó importancia a las amenazas a empresarios para que pareciera que ETA tenía intención de paz en lugar de perseguir esas conductas. Porque lo único importante para el gobierno era que pareciera que ETA iba a dejar las armas (a pesar de la información que manejaba el Ministerio del Interior). Era Zapatero quien quería atribuirse el mérito de que ETA había dejado las armas. No hacía más que repetir “Desde que estamos los socialistas no hay atentados” y además se atrevía a hacer predicciones de que en los años venideros no habría atentados. Es esto último lo que puso de manifiesto hasta donde llega la irresponsabilidad de este hombre.
A mi juicio lo que debe hacer un gobierno contra el terrorismo es:
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No hablar nunca con los terroristas, ni siquiera en caso de rendición, cuando se sientan a hablar con ellos les están otorgando la categoría de una institución.
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Modificar el código penal de tal modo que la mera pertenencia a banda armada suponga la pena máxima sin posibilidad de rebajas de penas.
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Poner a un fiscal general del Estado cuyo trabajo sea perseguir a los terroristas no exculparlos.
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Rendir homenaje a las víctimas y ser condescendiente con ellas en todo momento.
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Perseguir la Kale Borroka como gravísimos actos contra las libertades públicas y no como meras gamberradas.
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Perseguir a quien pague el “impuesto revolucionario” como un financiador del terrorismo.
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Ofrecer protección a todo el que reciba amenazas por costoso que sea.
En definitiva, si todo etarra detenido hubiera estado 30 años en la cárcel sin posibilidad de rebajas es posible que hubiéramos acabado hace tiempo con ellos y de ese modo nadie más tendría que ir a la cárcel.
Posted by pablompa
Pablo MPA

